La curiosa anécdota detrás del HUARACHE, delicia mexicana

/
exodus exodus exodus +110

Cuando escuchamos la palabra “huarache”, probablemente lo primero que se nos viene a la mente es el calzado de origen prehispánico, que aún en la actualidad utilizamos, sobre todo en época de calor. Sin embargo, este término también destaca en la gastronomía, y los amantes de los antojitos mexicanos lo conocen muy bien. ¿Te identificas con esto?

Sí, el delicioso “huarache” es esa especie de tlacoyo alargado, que lleva pellizcadas en su orilla para evitar que se caiga la salsa. Todos los hemos probado y disfrutado, pero ¿alguna vez te preguntaste qué “huarache” fue primero?

A casi 90 años de su creación, te contamos la curiosa historia de este antojito, para que pienses en ella la próxima vez que vayas a saborearlos en tu puesto favorito.

LEE TAMBIÉN: Nicuatole, un postre oaxaqueño colorido y delicioso 

imagen

Fruto del amor

Graciosamente, los huaraches sí tienen un origen definido –al igual que los cacahuates japoneses que en realidad son muy mexicanos, por ejemplo–, pues nacieron alrededor de 1935 en el antiguo Mercado Popular de Jamaica, hoy en día conocido simplemente como Mercado de Jamaica. Su creadora fue la señora Carmen Gómez Medina quien, por circunstancias de la vida, terminó vendiendo sopes y tlacoyos en un puestecito extraviado entre muchas otras fondas.

Y no es por ser indiscretos, pero esas “circunstancias” que mencionamos antes, se traducen en que Carmen pertenecía a una familia acomodada, pero pronto supo que su corazón le pertenecía a Andrés Suárez, un muchacho campesino y aguador, con quien su romance parecía imposible. La familia de Carmen se oponía rotundamente a su unión debido a las diferencias sociales y económicas.

Pero Cupido a veces te impulsa a cometer locuras que pueden salir muy bien –o muy mal–, y en este caso escapar para estar juntos parecía lo correcto. Se querían, todo marchaba de maravilla… pero, por desgracia, la pobre Carmen quedó viuda a los 30 años, y en ese momento se descubrió sin tener la menor idea de cómo mantener a sus cinco hijos.

LEE TAMBIÉN: ¿Los cacahuates japoneses son en realidad mexicanos?

imagen
imagen

¡Surge el huarache!

Como podrás imaginar, antes de ser la famosa inventora del huarache, Carmelita –como le decían de cariño– no sabía ni palmear una tortilla. Pero esto nunca la detuvo: ella llegó con su comal, su anafre, su par de banquitos y abrió un puestito de comida junto al Canal de La Viga, lo que tres años después se transformaría en el Mercado de Jamaica.

Al principio vendía lo que otros puestos: sopes, gorditas y tlacoyos, pero sus antojitos eran considerados caros para su reducido tamaño. Invirtiendo lo mismo, los comensales podían comerse platos completos en otras fondas, por lo que no le compraban tanto. De hecho, tardó unos 15 años en ganar popularidad en el mercado, pero Carmen nunca bajó sus precios y mantuvo ese sazón y calidad que la caracterizaban. De igual forma, sus clientes asiduos amaban sus salsitas de chile guajillo y cuaresmeño, entre ellos, un carnicero del mercado.

Un día, éste le pidió a doña Carmen dos gorditas con una costilla asada encima, pero ella pensó que lo mejor era hacer una gordita más extendida. Esta brillante idea les encantó, y sus antojitos pasaron de ser diminutos a muy grandes… tanto que los clientes le decían que parecían “huaraches”. En realidad, a Carmelita no le gustaba mucho ese apodo, pero por fuerza mayor, su delicia terminó llamándose así. Curioso ¿verdad?

LEE TAMBIÉN: El riquísimo zacahuil y su oscuro origen

imagen

Noventa años de tradición

La receta original del huarache implicaba una tortilla casi equivalente a dos, rellena de frijoles refritos, con un bistec o costilla de res asada encima. En la actualidad, encontrarás una variedad increíble de ingredientes que se añaden a este antojito, como hígado, tinga de pollo o huevo frito, así como una infinidad de salsas.

El local de Doña Carmen sobrevive, y lleva ya cuatro generaciones trabajando en él, siempre con las mismas exquisitas recetas. A estas alturas, de seguro ya te dio hambre ¿se te antoja ir por un huarache? ¡Cuéntanos en la sección de comentarios si conocías esta historia!

¡DESCUBRE EL ORIGEN DE OTRAS DELICIAS EN MÉXICO! 

Sendecho, el fermento otomí tan rico como antiguo

Las tortillas ceremoniales de Comonfort, un hermoso legado

Huauzontle, un súper alimento mexicano poco conocido

imagen



Búscanos en redes sociales